Cuba atraviesa una de las transformaciones demográficas más profundas de las últimas décadas. La salida constante de habitantes, la reducción de los nacimientos, el aumento de las defunciones y el envejecimiento de la población están modificando de manera acelerada la estructura del país.
El demógrafo cubano Juan Carlos Albizu-Campos advierte que, si las tendencias actuales continúan, la población de la isla podría descender hasta alrededor de 5,6 millones de habitantes, un escenario que representaría una reducción considerable frente a los niveles poblacionales registrados en años anteriores.
Las declaraciones fueron ofrecidas por el especialista en una entrevista con Martí Noticias, medio que informó sobre sus advertencias acerca de la evolución demográfica cubana.
Albizu-Campos utiliza el concepto de “vaciamiento demográfico” para describir un proceso en el que coinciden varios factores. Entre ellos aparecen la baja fecundidad, el incremento de las muertes, el envejecimiento y una emigración que ha afectado especialmente a las generaciones más jóvenes.
El panorama resulta particularmente complejo porque la emigración no solamente disminuye el número de personas que permanecen actualmente en Cuba. También puede reducir la cantidad de futuros nacimientos, especialmente cuando quienes abandonan el país se encuentran en edades en las que normalmente formarían una familia.
De acuerdo con cifras internacionales mencionadas por el experto, 57 % de los emigrantes durante el período comprendido entre 2020 y 2024 fueron mujeres. Una parte importante de ellas se encontraba en edades reproductivas, lo que añade otra dimensión al impacto de la migración sobre la dinámica poblacional.
A este escenario se suma el envejecimiento. Más de una cuarta parte de la población cubana tiene 60 años o más, mientras disminuye proporcionalmente el número de personas en edad laboral. Esta situación puede incrementar la presión sobre las pensiones, los servicios sanitarios y otros sistemas de protección social.
Los datos correspondientes a 2025 también muestran la magnitud del fenómeno: se contabilizaron 68.064 nacimientos y 136.214 defunciones, mientras el saldo migratorio negativo habría alcanzado 245.264 personas.
Para Albizu-Campos, la situación está relacionada con una crisis más amplia que combina dificultades económicas, problemas de abastecimiento, deterioro de determinados servicios, apagones y una pérdida de expectativas que puede influir directamente en las decisiones de emigrar o tener hijos.
El especialista considera poco probable que la tendencia se revierta de manera espontánea. Tampoco estima que un eventual regreso de emigrados sea suficiente por sí solo para solucionar el problema, debido a que muchas de las personas que establecen sus vidas fuera de Cuba no suelen retornar de forma masiva.
La recuperación demográfica, según su análisis, requeriría transformaciones profundas en las condiciones económicas, sociales e institucionales del país.
La advertencia deja una interrogante de gran alcance: ¿cuántos habitantes tendrá Cuba en las próximas décadas si continúan las actuales tendencias de emigración, envejecimiento, nacimientos y mortalidad? Para el demógrafo, el problema va mucho más allá de una simple reducción estadística de habitantes: detrás de cada cifra existe una sociedad que está cambiando rápidamente.
Preguntas frecuentes sobre la población de Cuba
¿Cuántos habitantes podría tener Cuba en el futuro?
El demógrafo Juan Carlos Albizu-Campos plantea un escenario en el que la población podría reducirse hasta aproximadamente 5,6 millones de personas si las tendencias actuales continúan.
¿Cuáles son las principales causas de la reducción poblacional?
Entre los factores señalados aparecen la emigración, la baja natalidad, el aumento de las defunciones y el envejecimiento de la población.
¿Por qué la emigración afecta también los futuros nacimientos?
La salida de personas jóvenes, especialmente de mujeres en edades reproductivas, reduce el número de personas que podrían formar familias y tener hijos dentro de Cuba.
¿Qué muestran las cifras demográficas de 2025?
Según los datos citados en el análisis, durante 2025 hubo 68.064 nacimientos, 136.214 defunciones y un saldo migratorio negativo de 245.264 personas.
¿Puede solucionarse el problema únicamente con el regreso de emigrados?
Albizu-Campos considera que un retorno masivo no sería suficiente por sí solo y señala la necesidad de cambios profundos en las condiciones económicas, sociales, institucionales y de vida del país.

