Adolescente lleva más de seis días desaparecida y no hay rastro de ella

Notícias Actuales Notícias de Cuba

La Habana vive momentos de tensión y alarma social tras la desaparición de varias personas en diferentes provincias del país. El caso más reciente es el de Betsy Scull Estévez, una joven de 16 años residente en el municipio Diez de Octubre, cuyo rastro se perdió el pasado 24 de agosto de 2025. Pese a que su familia realizó la denuncia correspondiente ante la Policía Nacional Revolucionaria, hasta el momento no existen indicios claros sobre su paradero.

Una adolescente de más o menos 1.60 m y pelo corto está desaparecida. El Observatorio de Género Alas Tensas, un grupo feminista, avisó en redes sociales con el hashtag #AlertaMayde. Dicen que cada minuto cuenta cuando se busca a alguien menor de edad, y la familia repite que cualquier dato, por chico que sea, puede servir.

Una situación que se repite

El caso de Betsy no es un hecho aislado. En las últimas semanas se han reportado varias desapariciones en distintas regiones de Cuba, todas ellas sin soluciones inmediatas y con familias que han debido acudir a las plataformas digitales para amplificar sus pedidos de ayuda.

Hay casos recientes bien tristes, como el de Deyriland Hernández Peralta, un chico de 17 años que desapareció el 11 de agosto. También está la cosa fea de Alicia María Montes de Oca Pérez, que tiene sus problemitas de salud mental y se perdió en Guantánamo desde el 21 de agosto. Y ahí mismo en Guantánamo, la gente de Over Luis dice que no saben nada de él desde el 18 de agosto.

Te Puede Interesar:  Roban caballo y ofrecen recompensa por recuperarlo en Santiago de Cuba

A veces, la gente hasta ofrece plata por información. Por ejemplo, la familia de Annia Robert Isaac, que es de Guantánamo, está dando 250 dólares a quien la encuentre. Y los parientes de Noguella Lezcano Milián, una señora de 80 años que lleva casi dos semanas desaparecida, ofrecen 200 dólares por cualquier pista.

Una respuesta oficial insuficiente

El dolor de estas familias ha puesto de manifiesto un problema estructural: Cuba carece de un protocolo público de búsqueda inmediata ante desapariciones. Esta carencia obliga a las comunidades a organizarse de manera independiente mediante redes sociales, cadenas de WhatsApp y grupos de Facebook donde circulan denuncias, testimonios y fotografías de las personas ausentes.

Aunque el silencio oficial suele predominar, en julio pasado el Canal Educativo de la televisión estatal hizo una excepción al divulgar el caso de Doraiky Águila Vázquez, una habanera de 48 años desaparecida desde el 15 de marzo, lo que alimentó reclamos ciudadanos para que las autoridades implementen mecanismos permanentes, ágiles y transparentes.

Por ahora, las familias continúan apelando a la solidaridad ciudadana, convencidas de que cada dato y cada hora cuentan para devolver a sus seres queridos a casa.

Preguntas frecuentes sobre las desapariciones en Cuba

¿Qué hacer en caso de que un familiar desaparezca en Cuba?
Lo más recomendable es realizar de inmediato la denuncia en la estación policial más cercana y, en paralelo, difundir información y fotografías en redes sociales.

Te Puede Interesar:  Anciana sufre violenta golpiza durante un apagón para robarle sus pertenencias en Camagüey

¿Por qué no existe un sistema oficial de alerta rápida en Cuba?
Hasta el momento, las autoridades no han implementado un protocolo público como el que existe en otros países, lo que deja a las familias sin herramientas efectivas de búsqueda inmediata.

¿Qué papel cumplen las redes sociales en estos casos?
Las plataformas digitales se han convertido en el principal canal de comunicación para alertar a la ciudadanía, organizar búsquedas y compartir posibles pistas sobre los desaparecidos.

¿Cómo apoyan las organizaciones feministas y de derechos humanos?
Grupos independientes como Alas Tensas emiten alertas, acompañan a las familias y presionan por la creación de políticas públicas más transparentes y efectivas.

Qué riesgos enfrentan las familias al difundir estos casos?
En ocasiones se topan con indiferencia institucional o silencio mediático, pero las redes sociales les han permitido visibilizar un problema creciente que antes quedaba oculto.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *