El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó este jueves una orden ejecutiva que declara una emergencia nacional con respecto a Cuba, al considerar que las políticas, prácticas y acciones del Gobierno de la isla constituyen una amenaza inusual y extraordinaria para la seguridad nacional y la política exterior estadounidense. La decisión marca un nuevo endurecimiento de la postura de Washington hacia La Habana y amplía de forma significativa el alcance de las medidas de presión.
De acuerdo con la Casa Blanca, el régimen cubano mantiene una alineación activa con países y actores considerados hostiles por Estados Unidos, entre ellos Rusia, China e Irán, además de organizaciones señaladas por actividades extremistas. El documento oficial también afirma que en territorio cubano opera la mayor instalación rusa de inteligencia de señales fuera de Rusia, supuestamente dedicada a la recopilación de información sensible vinculada a la seguridad estadounidense. A ello se suma la acusación de que Cuba ofrece refugio a grupos terroristas transnacionales.
Como respuesta directa a esta situación, la orden ejecutiva establece la creación de un sistema arancelario especial. Este mecanismo permitiría imponer gravámenes adicionales a productos importados desde cualquier país que venda o suministre petróleo a Cuba, ya sea de forma directa o indirecta. El objetivo declarado es limitar el acceso energético de la isla y aumentar la presión económica sobre el Gobierno cubano y sus aliados.
Cómo se aplicarán los aranceles
El proceso de aplicación de estos aranceles queda repartido entre varias agencias federales. El Departamento de Comercio deberá determinar qué países suministran petróleo a Cuba, mientras que el Departamento de Estado, en coordinación con otras entidades, evaluará si corresponde recomendar la imposición de los gravámenes. La decisión final quedará en manos del presidente, quien también podrá modificar la orden en función de cambios en el contexto internacional o represalias de terceros países.
La medida tiene un impacto potencial directo en México, que en los últimos meses se convirtió en uno de los principales proveedores de crudo a la isla. En medio de este escenario, el Gobierno mexicano reconoció recientemente la pausa temporal de algunos envíos, defendiendo la decisión como un acto soberano. El anuncio de la emergencia coincidió además con una conversación telefónica entre Trump y la presidenta Claudia Sheinbaum, centrada en comercio y seguridad regional, en un momento clave previo a la revisión del acuerdo comercial entre Estados Unidos, México y Canadá.
Analistas advierten que el aumento de la presión sobre el suministro energético podría agravar la ya delicada situación interna de Cuba, marcada por apagones, escasez de combustible y una profunda crisis económica.
Preguntas frecuentes sobre la emergencia nacional y Cuba
¿Qué implica la declaración de emergencia nacional para Estados Unidos?
Otorga al presidente poderes especiales para responder de forma rápida y amplia a amenazas externas.
¿Cómo afecta el sistema arancelario a terceros países?
Podría encarecer exportaciones hacia Estados Unidos de países que suministren petróleo a Cuba.
¿Por qué el tema del petróleo es central en esta medida?
El acceso a combustible es clave para la economía cubana y su funcionamiento interno.
¿Puede modificarse o levantarse la orden ejecutiva?
Sí, el presidente puede ajustarla si cambian las circunstancias o la conducta de los países involucrados.
¿Qué impacto podría tener en la región?
La medida puede aumentar tensiones diplomáticas y afectar relaciones comerciales en América Latina.

