El ingreso promedio de los trabajadores cubanos mostró un aumento al cierre de 2025, aunque ese crecimiento no se traduce en una mejora real para los hogares. De acuerdo con estadísticas oficiales divulgadas recientemente, el salario medio mensual se situó en torno a los 6,800 pesos, una subida interanual cercana al 18 %. Sin embargo, la escalada persistente de los precios continúa erosionando el poder adquisitivo y mantiene bajo presión a millones de familias.
El comportamiento de los salarios varía de forma marcada entre sectores. En el sistema empresarial estatal, los ingresos superaron la media nacional, mientras que en las unidades presupuestadas —como centros de salud, escuelas y organismos administrativos los sueldos quedaron por debajo. Esta diferencia refuerza una brecha histórica dentro del empleo público y explica por qué áreas esenciales enfrentan dificultades para retener personal calificado.
La construcción volvió a destacar como la actividad mejor remunerada, con salarios que duplican la media del país. A este sector le siguen áreas vinculadas al suministro de servicios básicos y a los servicios empresariales, que también registraron incrementos significativos en términos nominales. Otras ramas con ingresos por encima del promedio incluyen la minería, el transporte, las comunicaciones, la intermediación financiera, parte de la industria manufacturera y las actividades científicas y tecnológicas.
En contraste, sectores clave para la vida cotidiana de la población se mantienen rezagados. La salud pública, la educación y la administración estatal continúan pagando sueldos inferiores a la media nacional. Cultura, deporte, comercio y servicios de reparación figuran entre los peor remunerados, a pesar de su impacto directo en la calidad de vida y el tejido social.
Las autoridades destacan los aumentos como señales de recuperación del empleo y de la actividad productiva. No obstante, el contexto económico limita ese optimismo. Los precios de alimentos, transporte y energía han subido de forma sostenida, mientras la moneda nacional pierde valor en los mercados informales. El resultado es una brecha creciente entre lo que se gana y lo que cuesta vivir, una realidad que no se corrige solo con incrementos salariales nominales.
Para los trabajadores, el desafío sigue siendo el mismo: salarios que crecen en papel, pero no alcanzan para cubrir la canasta básica. La discusión sobre cómo recuperar el poder de compra y estabilizar los precios continúa siendo uno de los temas centrales del debate económico en la Isla.
Preguntas frecuentes sobre los salarios en Cuba
¿El aumento salarial mejora el nivel de vida?
No necesariamente. Si los precios suben más rápido que los salarios, el poder adquisitivo disminuye.
¿Qué sectores pagan mejor en la actualidad?
La construcción y algunos servicios empresariales encabezan los ingresos promedio.
¿Por qué salud y educación ganan menos?
Son áreas presupuestadas con escalas salariales históricamente más bajas.
¿Influye la inflación en el salario real?
Sí. La inflación reduce la capacidad de compra del ingreso mensual.
¿Se esperan nuevos ajustes salariales?
Las autoridades han mencionado revisiones, pero no hay anuncios concretos.

