Roban muleta a anciano que vive en situación de calle en Santiago de Cuba

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La historia de Máximo, un adulto mayor que vive en las calles de Santiago de Cuba, ha generado una ola de sensibilidad y apoyo en redes sociales luego de que se conociera que fue víctima de un robo que lo dejó sin su única herramienta para desplazarse: una muleta.

El hecho, ocurrido recientemente en la ciudad oriental, fue dado a conocer por el activista social Yasser Sosa Tamayo, reconocido por su trabajo comunitario en favor de personas mayores en condiciones de vulnerabilidad. Según relató, durante la noche alguien sustrajo la muleta que Máximo utilizaba para caminar, dejándolo prácticamente inmovilizado.

Un robo que dejó a un hombre sin movilidad

Máximo, quien sufrió años atrás una isquemia que le provocó la parálisis parcial de un lado de su cuerpo, depende completamente de una muleta para poder moverse. Sin ese apoyo, caminar se convierte en una tarea casi imposible.

Al despertar y descubrir que su muleta había desaparecido, el anciano quedó en una situación aún más crítica. Más allá del objeto físico, lo que se perdió fue su equilibrio, su autonomía y una parte esencial de su dignidad.

La denuncia pública visibilizó no solo el acto en sí, sino también la vulnerabilidad extrema en la que viven muchas personas mayores en Cuba. En un contexto económico complejo, quienes no cuentan con respaldo familiar o institucional enfrentan enormes dificultades para cubrir incluso sus necesidades más básicas.

Solidaridad que devuelve esperanza

La historia no terminó en el desamparo. Tras hacerse pública la situación, una colaboradora del proyecto solidario que impulsa Sosa decidió asumir el costo de una nueva muleta para el anciano.

El activista se trasladó hasta el reparto Abel Santamaría, en el Micro 3 de Santiago de Cuba, para entregarle personalmente el nuevo apoyo ortopédico. En medio de las dificultades de transporte y los elevados costos que implica movilizarse en la ciudad, la ayuda llegó.

El momento fue compartido en redes sociales y muestra a Máximo probando su nueva muleta. Al apoyarla contra el suelo, dio sus primeros pasos con mayor estabilidad. Para quienes presenciaron la escena, no fue solo un objeto recuperado, sino un pequeño triunfo frente a la adversidad.

Además de la muleta, también recibió una ayuda económica destinada a alimentos y cuidados básicos, reconociendo que la movilidad es solo una parte del problema que enfrenta diariamente.

Una realidad que se repite

El caso de Máximo no es un hecho aislado. En los últimos años se ha observado un incremento de adultos mayores en situación de calle en distintas ciudades del país. La combinación de bajos ingresos, escasez de recursos y redes de apoyo insuficientes ha colocado a muchos en escenarios de extrema fragilidad.

Especialistas coinciden en que el envejecimiento poblacional exige políticas sociales más eficaces y mecanismos de protección más sólidos para quienes no pueden valerse por sí mismos. Mientras tanto, iniciativas ciudadanas y proyectos independientes intentan cubrir vacíos con esfuerzos personales y donaciones voluntarias.

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La historia de este anciano santiaguero expone tanto la dureza de ciertas realidades como la capacidad de respuesta solidaria de la comunidad. Aunque hoy cuenta nuevamente con su muleta, su situación continúa siendo precaria y requiere acompañamiento sostenido.

Preguntas frecuentes sobre el caso del anciano en Santiago de Cuba

¿Qué ocurrió exactamente con el anciano en Santiago de Cuba?

El adulto mayor, que vive en situación de calle y presenta movilidad reducida debido a una condición de salud previa, fue víctima del robo de su muleta, su único medio para desplazarse.

¿Quién dio a conocer el caso?

El hecho fue difundido por el activista social Yasser Sosa Tamayo, quien trabaja brindando apoyo a personas mayores en condiciones vulnerables en Santiago de Cuba.

¿Cómo logró recuperar su muleta?

Gracias a la colaboración de una persona solidaria que costeó una nueva muleta, el anciano pudo recibir nuevamente el apoyo ortopédico necesario para caminar.

¿Recibió algún otro tipo de ayuda?

Además de la muleta, se le entregó una ayuda económica destinada a cubrir necesidades básicas como alimentación.

¿Es común ver casos similares en el país?

En los últimos años se ha reportado un aumento de adultos mayores en situación de vulnerabilidad, especialmente en contextos económicos complejos, lo que ha generado preocupación social.

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