Una ciudadana cubana fue condenada en Barcelona a más de dos décadas de prisión por la muerte de su pareja sentimental, en un caso que estremeció a la comunidad local y tuvo amplia repercusión judicial. La sentencia fue dictada por la Audiencia de Barcelona y confirmada oficialmente por el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya a inicios de 2026.
La mujer, identificada como Arletys Castillo y residente en España, fue declarada culpable del asesinato de Gerard G., ocurrido en noviembre de 2023 en la vivienda que ambos compartían en el municipio de Sant Adrià de Besòs. El tribunal consideró probado que el crimen se cometió de manera intencional y bajo circunstancias que dejaron a la víctima sin posibilidad de defenderse, lo que llevó a calificar los hechos como asesinato agravado.
La resolución judicial se produjo tras un acuerdo entre la Fiscalía, la acusación particular y la defensa. En ese pacto, la acusada aceptó su responsabilidad penal, reconoció los hechos y renunció a presentar recursos, lo que convirtió la condena en firme. Como resultado, se le impuso una pena de 20 años y un día de prisión, además de una etapa posterior de libertad vigilada y la inhabilitación absoluta durante todo el tiempo de la condena.
Según el fallo, el suceso tuvo lugar en horas de la tarde, cuando la víctima se encontraba en una situación de total vulnerabilidad. El ataque fue descrito por el tribunal como prolongado y desproporcionado, causando finalmente la muerte del hombre. Los magistrados valoraron estos elementos para apreciar tanto la alevosía como el ensañamiento.
Tras los hechos, Castillo ofreció versiones contradictorias ante las autoridades, incluyendo la supuesta participación de terceros y alegaciones de defensa propia. Sin embargo, durante la investigación judicial estas afirmaciones no pudieron ser respaldadas con pruebas y fueron descartadas por los investigadores. También se desestimaron acusaciones realizadas por allegados de la acusada contra la víctima.
Desde finales de noviembre de 2023, la mujer permanece privada de libertad por orden judicial. En el ámbito civil, la sentencia establece indemnizaciones económicas para los padres y hermanos de la víctima, como compensación por el daño moral sufrido.
Para la familia de Gerard G., el fallo representa el cierre legal de un proceso doloroso. La propia condenada expresó disculpas durante el procedimiento, según consta en el documento judicial.
Preguntas frecuentes sobre el caso judicial en Barcelona
¿Dónde ocurrió el crimen?
El suceso tuvo lugar en una vivienda de Sant Adrià de Besòs, en la provincia de Barcelona, donde convivía la pareja.
¿La sentencia es definitiva?
Sí. Al existir un acuerdo entre las partes y renuncia a recurrir, la condena quedó firme.
¿Qué delitos reconoció el tribunal?
El tribunal consideró que se trató de un asesinato con agravantes y un atenuante por confesión.
¿La acusada estaba detenida antes del juicio?
Sí. Permanecía en prisión preventiva desde noviembre de 2023.
¿Habrá medidas tras cumplir la condena?
La sentencia contempla un periodo de libertad vigilada una vez cumplida la pena de prisión.

