En medio de crecientes tensiones políticas en el continente y del recuerdo aún latente de las manifestaciones del 11 de julio de 2021, el congresista cubanoamericano Mario Díaz-Balart aseguró que un eventual estallido social en Cuba tendría un escenario distinto al vivido años atrás. Según expresó, si el pueblo cubano volviera a salir de manera masiva a las calles y se produjera una represión violenta contra civiles, el entonces presidente Donald Trump a quien atribuye liderazgo en la política hacia la región no permanecería indiferente.
Las declaraciones fueron realizadas durante una entrevista en el programa televisivo y radial “Enemigos de la Libertad”, donde el legislador abordó el posible impacto de una nueva ola de protestas en la Isla y el papel que jugaría Estados Unidos ante un escenario de crisis.
Díaz-Balart planteó que, si la población decidiera manifestarse nuevamente y las autoridades respondieran con el uso excesivo de la fuerza, la reacción internacional sería inmediata. A su juicio, una situación donde se registren muertes de civiles tendría consecuencias políticas de gran peso y colocaría a la administración estadounidense en una posición de respuesta firme.
El congresista contrastó este escenario con el contexto de 2021, cuando miles de cubanos salieron a las calles en distintas ciudades del país. En su valoración, aquella vez la respuesta desde Washington fue insuficiente. Ahora, sostiene, el panorama sería diferente si Trump estuviera al frente del Ejecutivo.
Durante la entrevista, el legislador enfatizó que la decisión de emplear las Fuerzas Armadas de Estados Unidos recae exclusivamente en el presidente. Sin embargo, reiteró su convicción de que no se toleraría una represión que implique la pérdida de vidas humanas.
Más allá de Cuba, Díaz-Balart enmarcó sus declaraciones dentro de lo que describió como un panorama regional complejo. Según su criterio, los gobiernos de Cuba, Venezuela y Nicaragua forman parte de un mismo eje autoritario que afecta la estabilidad del hemisferio.
Afirmó que cualquier política exterior futura buscaría limitar la influencia de actores internacionales como Rusia, China o Irán en América Latina. En ese sentido, subrayó la importancia de mantener presión diplomática y económica hasta que, según su visión, se produzcan cambios estructurales.
En relación con Venezuela, señaló que el país atraviesa un período que podría conducir a transformaciones políticas, aunque advirtió que ese proceso dependería de mantener la presión internacional.
El congresista también abordó las condiciones que, en su opinión, deberían cumplirse para que se flexibilicen las medidas de presión sobre La Habana. Entre ellas mencionó la liberación de personas encarceladas por motivos políticos, el reconocimiento de libertades fundamentales como la de expresión y asociación, y la convocatoria de elecciones con participación plural.
Sostuvo que la legislación estadounidense establece parámetros claros sobre los pasos necesarios para avanzar hacia un cambio político que permita modificar la política de sanciones.
Durante la conversación, Díaz-Balart recordó el aniversario del derribo de las avionetas de la organización Hermanos al Rescate, ocurrido hace tres décadas. Señaló que ha solicitado formalmente que se revisen los expedientes judiciales vinculados al caso, argumentando que podrían existir elementos legales pendientes de investigación.
Hacia el final de la entrevista, el congresista expresó que, a su entender, el escenario actual presenta señales de debilitamiento en la estructura de poder cubana. Atribuyó esta percepción al descontento social, las dificultades económicas y la presión internacional.
Con un tono enfático, aseguró que el “día de la libertad” para Cuba estaría más cercano de lo que muchos imaginan, insistiendo en que no considera viable ningún acuerdo que mantenga intacto el actual modelo político.
El congresista afirmó que, si ocurrieran nuevas protestas masivas y se produjera una represión violenta con víctimas civiles, la respuesta desde Estados Unidos sería diferente a la de 2021 y no habría tolerancia ante ese escenario.
Las expresó durante una entrevista en el programa “Enemigos de la Libertad”, transmitido por Radio y TV Martí.
Habló de la liberación de presos por motivos políticos, el reconocimiento de libertades fundamentales y la celebración de elecciones con participación plural.
Enmarcó el tema dentro de un contexto regional que incluye a Venezuela y Nicaragua, señalando que forman parte de un eje político similar en América Latina.
Indicó que ha solicitado revisar y reabrir el caso judicial relacionado con el derribo de las avionetas, al considerar que podrían existir aspectos legales pendientes.
Anciano en situación de calle en Santiago de Cuba recupera su muleta tras sufrir un…
La crisis económica en Cuba impacta a todos los sectores, incluyendo trabajadores de instituciones estatales.…
Cierre masivo de hoteles en Cayo Santa María deja a más de 7,000 trabajadores sin…
El euro alcanza los 565 CUP en el mercado informal cubano y marca un nuevo…
Hallan sin vida a una joven de 29 años en un edificio en ruinas de…
Aumentan las deportaciones de cubanos en 2026. Conoce qué opciones legales existen para quienes tienen…